Pasea por los “Jardins de la Tamarita”

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Estos jardines son un buen lugar para descansar y estar tranquilos alejados del ruido de la ciudad, protegidos por un muro de piedra y hierro forjado que los rodean.

Los jardines de la Tamarita son un vivo ejemplo de jardín privado asimilado como espacio y patrimonio público. Es, además, una de las obras tempranas de Nicolau Maria Rubio i Tudurí. 

Está dividido en dos ámbitos diferenciados, uno de mayor clasicismo y orden y otro que aprovecha el paso del torrente del Frare Blanc para ofrecer una visión más espontánea. La superficies de pradería actúan como divisoria entre los dos espacios y cuenta con un árbol de interés local, un Roble (Quercus robur) centenario de 23 metros de altura.

Los jardines están llenos de elementos decorativos que confirman sus orígenes como jardines domésticos con pequeños estanques, con manantiales, figuras de terracota, copas de piedra, mármol y cerámica convertidas en fuentes, macetas ornamentales, etc. La disposición del parque invita al paseo tranquilo y pausado y a detenerse en los rincones y espacios de refugio que el paseante encontrará a lo largo del recorrido.

En el jardín más clásico y ordenado en parterres de origen francés encontraremos profusión de boj (Buxus sempervirens) y rosales, replantados para recuperar el aspecto original del jardín en la última rehabilitación. A continuación encontramos un espacio que cumple con la función de pequeña plazoleta, con una fuente ovalada, la plaza de los cuatro continentes, un ninfeo con la fuente-gruta cascada y la pradera que nos conduce a la parte més silvestre del jardín.

Cuando atravesamos la puerta de los Jardines de la Tamarita entramos en una Barcelona que nos transporta a los tiempos en que la burguesía edificaba sus mansiones rodeadas de jardín en la parte alta de la ciudad. En este caso se trata de una finca de dos hectáreas perteneciente a la familia Craywinckel que a principios del siglo XX fue adquirida por el industrial del algodón Alfredo Mata. Este edificó una casa señorial – hoy sede de la Fundación Blanquerna -rodeada de jardines, el diseño de esta se considera una de las obras primigenias del arquitecto y paisajista Nicolau M. Rubió i Tudurí. Mata construyó tres casas más para sus hijos en la parte alta de la finca, que actualmente no pertenecen a los jardines.

Fuente: https://w110.bcn.cat/portal/site/MediAmbient

 

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